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¿Cuál es el mejor agua para cocinar?

¿Cuál es el mejor agua para cocinar?

Asegurarnos la correcta elección del agua como bebida y como medio para elaborar una comida es muy importante ya que garantizamos el cuidado de la salud. 

En el blog de Agua para tu vida, te contamos cuál es el mejor agua para cocinar y por qué es importante la elección adecuada del agua para cocinar.

El consumo de agua garantiza un adecuado estado de hidratación. Sin embargo, no cualquier agua es apta para consumo humano. El agua debe ser segura, respetando las normativas dispuestas por el Código Alimentario Argentino (CAA).

Es fundamental verificar la calidad del agua determinando así, si la misma puede ser consumida por el ser humano o no. Esto no es solo importante cuando pensamos en agua para beber sino también considerando el agua que elegimos para preparar las comidas ya que, en ella se cocinan los alimentos que vamos a consumir.

 Existe un listado de usos del agua más allá del agua como bebida de hidratación  que no se deben olvidar para asegurar la salud humana (hidratación, sanitización de alimentos, higiene personal, etc.).

En la cocina, el agua está presente en cada uno de los pasos de un proceso culinario. Es necesaria para sanitizar los alimentos, cocinar pastas, arroz, legumbres, elaborar preparaciones así como también es clave en la limpieza de toda la batería de utensilios y equipamiento que integran una cocina. 

Por todo esto, es crucial conocer cual es el mejor agua para cocinar y usar en la cocina. 

Mejor agua para cocinar

El mejor agua para cocinar es el agua potable. El CAA en el artículo 982 define bajo el término de agua potable de suministro público y de uso domiciliario aquella que es apta para la alimentación y uso doméstico. 

No deberá contener substancias o cuerpos extraños de origen biológico, orgánico, inorgánico o radiactivo en tenores tales que la hagan peligrosa para la salud. Deberá presentar sabor agradable y ser prácticamente incolora, inodora, límpida y transparente.

 

El agua de la canilla es una alternativa como agua para cocinar, siempre y cuando la misma sea segura y apta para consumo humano, es decir, agua potable. En Argentina, la Dirección Nacional de Agua Potable y Saneamiento, expresa que más del 80% de la población argentina tiene acceso a agua potable pero aún no es la totalidad de la población. 

Por lo cual, siempre es recomendable, si estás fuera de casa, consultar si el agua de la canilla del lugar donde te encuentres, resulta segura para consumir y usar. El consumo de agua de la canilla en regiones que no resulta apta para consumo es la responsable de enfermedades relacionadas con la contaminación química y bacteriana.

El tratamiento del agua que no es segura, ya que la contaminación del agua no siempre se nota a simple vista o mismo por el sabor, requiere de ciertas medidas para asegurarnos que el agua pueda ser usada para consumo humano.

Colocar 2 gotas de lavandina por cada litro de agua y dejar reposar 30 minutos antes de consumirla.

Otra opción, si no querés usar agua de la canilla o no estás seguro de su procedencia es, usar agua embotellada adecuadamente potabilizada y que cumpla con las normas requeridas por el código alimentario argentino. 

 

¿Qué ocurre si no utilizo agua potable para cocinar?

 

Los problemas de salud relacionados al consumo de agua obedecen a la contaminación microbiana (ya sea por bacterias, virus u otros microorganismos) o contaminación química.

El impacto de la calidad del agua en la salud preocupa a nivel mundial, debido a que los agentes microbiológicos y químicos presentes en ella se relacionan a efectos adversos para la salud humana.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 80% del total de enfermedades que ocurren en los países en desarrollo son atribuibles a la falta de abastecimiento de agua potable. 

En Argentina, de las múltiples enfermedades relacionadas con el agua, las más frecuentes son las gastroentéricas, incluyendo los diferentes tipos de diarrea.

La importancia de consumir agua potable resulta una medida fundamental para evitar el desarrollo de enfermedades prevenibles, que de producirse son responsables del incremento de la morbimortalidad en lactantes y niños pequeños, de la pérdida de días de trabajo entre los adultos, y del incremento en el gasto público. 

Ahora bien, habiéndonos asegurado la calidad del agua para cocinar también tienen que estar seguros el resto de los actores involucrados en la cocción. Por ejemplo, la cocción de los huevos debe realizarse en un recipiente exclusivo para dicho alimento, más allá de asegurarnos que el agua sea potable. 

Esto se debe a que la cáscara del huevo no es esteril y puede contener microorganismos y materia fecal de las gallinas. Entonces, aunque la cocción del huevo sea en agua potable, cuando se hierven los huevos, la materia fecal pasa al agua contaminando a la misma.

Por lo tanto, NUNCA cocinar los huevos con otros alimentos así como tampoco usar el mismo recipiente. ¡En Agua para tu Vida, nos importa tu alimentación es por eso que te invitamos a conocer nuestros productos!

¿Cómo almacenar el agua segura?

El mejor agua para cocinar debe almacenarse correctamente. Guardar en bidones limpios exclusivos para su almacenamiento y que imposibiliten el ingreso de cualquier agente contaminante. 

Tambien debe estar en un lugar donde el agua no pueda ser alterada, alejada del suelo y de animales. Por último, una vez vacíos los bidones, desinfectar con lavandina, en su correcta dilución y, luego enjuagar con agua potable antes de ser reutilizados. 

El agua contaminada es aquella cuya composición ha sido modificada de modo que no reúne las condiciones necesarias para su uso debido a que presenta diversos tipos de sustancias químicas ajenas a su composición original, que modifican sus propiedades haciéndola insalubre, dañina para la vida y, por lo tanto, inútil para la pesca, agricultura, recreación y consumo humano. 

Es fundamental asegurarnos la elección del agua para consumo humano. Cocinar con agua que no fue debidamente tratada implica un riesgo para la salud humana. Asegurarnos de la calidad del agua antes de iniciar todo el proceso culinario es crucial porque en muchos casos el sabor de la preparación puede no presentar alteraciones evidentes aunque el agua esté contaminada.

Lic. Yanina Stea
Sobre el autor: Lic. Yanina Stea

Lic. en Nutrición, MN 7967. Especializada en Nutrición digesto-absortiva, deportiva y Plant Based Diet (Universidad de Buenos Aires. Ex residente y jefa de Residentes del Hospital General de Agudos José María Ramos Mejía). Nutricionista de Planta Permanente del G.C.B.A, Hospital General de Agudos José María Ramos Mejía. Bs As, Argentina. 


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